jueves, 16 de abril de 2026

Lagartibot saca la calculadora, y convierte Italia en números

     En esta sesión, Lagartibot ha decidido ponerse serio… bueno, lo ha intentado, porque al final ha acabado midiendo distancias como si fueran pasos de lagartija. Esta vez hemos unido el área de Matemáticas con nuestro proyecto CITE, demostrando que viajar por Italia también puede ser una cuestión de números.

     Nuestros alumnos se han convertido en auténticos matemáticos exploradores. Con la ayuda de las tablets y la pizarra digital, han investigado las distancias que separan algunas de las ciudades italianas que hemos trabajado, como Roma, Milán o Nápoles. Al descubrir los kilómetros entre ellas, alguno se ha dado cuenta de que… ¡mejor ir en avión que andando!

     Pero aquí no quedaba la cosa. Aprovechando que en Matemáticas estamos aprendiendo las unidades de medida, hemos transformado esas distancias en diferentes unidades: metros, hectómetros, decámetros e incluso centímetros. Sí, sí… ¡centímetros! Lagartibot aún sigue intentando imaginar cuántos centímetros hay de Roma a Milán sin marearse.

     Además, no podía faltar la parte más “sabrosa” del proyecto. Hemos aplicado lo mismo a las recetas que ya conocíamos: pizza margarita, tiramisú y risotto. Los alumnos han trabajado con los ingredientes, convirtiendo cantidades de gramos a kilogramos, decigramos y miligramos. De repente, la cocina se ha llenado de números… ¡y las matemáticas han empezado a oler a comida italiana!

     La actividad ha resultado muy completa, ya que los alumnos no solo han reforzado el uso de las unidades de medida, sino que también han comprendido su utilidad en la vida real. Han trabajado en equipo, han utilizado herramientas digitales y han aprendido de forma práctica y divertida.

     Lagartibot está encantado con esta mezcla de números y viajes, aunque creemos que lo que más le ha gustado ha sido “medir” ingredientes… por si cae alguna receta de verdad.












miércoles, 15 de abril de 2026

Lagartibot sigue de viaje por Italia y para a probar el risotto

     Nuestra inseparable mascota, Lagartibot, continúa guiándonos en nuestro recorrido por Italia (aunque sospechamos que se distrae cuando oye hablar de comida…).

     En esta sesión hemos continuado con la fase de recogida de información, y los alumnos se han convertido en auténticos exploradores digitales. Armados con tablets y con la ayuda de la pizarra digital, han investigado sobre algunos de los lugares y tradiciones más interesantes del país.

     Nuestra primera parada fue Nápoles, una ciudad con mucha historia situada al sur de Italia. Los alumnos descubrieron que está cerca del famoso volcán Vesubio, conocido por la erupción que destruyó la ciudad de Pompeya hace muchos años. También aprendieron que Nápoles es considerada la cuna de la pizza, y que su gastronomía es una de las más importantes del país. Entre datos curiosos y anécdotas, más de uno ya estaba pensando en abrir su propia pizzería… ¡o al menos en pedir una para cenar!

     Después viajamos virtualmente hasta la isla de Sicilia, la más grande del mar Mediterráneo. Allí conocimos el Etna, uno de los volcanes más activos de Europa, que dejó a todos impresionados. Además, los alumnos investigaron sobre sus paisajes, sus playas y su mezcla cultural, fruto de las diferentes civilizaciones que han pasado por la isla a lo largo de la historia. Lagartibot intentó “asomarse” al volcán desde la pantalla, pero por suerte todo quedó en una divertida anécdota digital.

     Y como broche final, nos adentramos en el delicioso mundo de la gastronomía italiana aprendiendo sobre la receta tradicional del risotto. Descubrimos que este plato se elabora con un tipo especial de arroz y que su textura cremosa se consigue añadiendo caldo poco a poco mientras se remueve con paciencia. También vimos que existen muchas variedades, como el risotto de setas o el de queso. Algunos alumnos ya se veían como auténticos chefs, mientras otros simplemente soñaban con probarlo cuanto antes.

     La actividad ha sido muy participativa y dinámica, combinando aprendizaje y diversión a partes iguales. Los alumnos han trabajado en equipo, han contrastado información y han desarrollado sus habilidades digitales, todo ello en un ambiente motivador y creativo.

     Sin duda, ha sido una sesión muy completa en la que hemos aprendido un montón… ¡y se nos ha abierto el apetito!