En esta sesión, Lagartibot ha decidido ponerse serio… bueno, lo ha intentado, porque al final ha acabado midiendo distancias como si fueran pasos de lagartija. Esta vez hemos unido el área de Matemáticas con nuestro proyecto CITE, demostrando que viajar por Italia también puede ser una cuestión de números.
Nuestros alumnos se han convertido en auténticos matemáticos exploradores. Con la ayuda de las tablets y la pizarra digital, han investigado las distancias que separan algunas de las ciudades italianas que hemos trabajado, como Roma, Milán o Nápoles. Al descubrir los kilómetros entre ellas, alguno se ha dado cuenta de que… ¡mejor ir en avión que andando!
Pero aquí no quedaba la cosa. Aprovechando que en Matemáticas estamos aprendiendo las unidades de medida, hemos transformado esas distancias en diferentes unidades: metros, hectómetros, decámetros e incluso centímetros. Sí, sí… ¡centímetros! Lagartibot aún sigue intentando imaginar cuántos centímetros hay de Roma a Milán sin marearse.
Además, no podía faltar la parte más “sabrosa” del proyecto. Hemos aplicado lo mismo a las recetas que ya conocíamos: pizza margarita, tiramisú y risotto. Los alumnos han trabajado con los ingredientes, convirtiendo cantidades de gramos a kilogramos, decigramos y miligramos. De repente, la cocina se ha llenado de números… ¡y las matemáticas han empezado a oler a comida italiana!
La actividad ha resultado muy completa, ya que los alumnos no solo han reforzado el uso de las unidades de medida, sino que también han comprendido su utilidad en la vida real. Han trabajado en equipo, han utilizado herramientas digitales y han aprendido de forma práctica y divertida.
Lagartibot está encantado con esta mezcla de números y viajes, aunque creemos que lo que más le ha gustado ha sido “medir” ingredientes… por si cae alguna receta de verdad.



.jpg)





.jpg)






.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)


.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)

.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)